Que sea innovante o no, toda creación de empresa debe apoyarse sobre una buena idea. Reflejo de sus deseos y de vuestra habilidad "saber – hacer", esta le permitirá de diferenciarse de la competencia.
Si empresarios como el ahora celebre Bill Gates, fundador de Microsoft, han encontrado una idea de genio trabajando en su garaje, la creación de empresa no comienza siempre de manera pintoresca. Vuestra futura empresa no será nada sin una buena idea desde el inicio. Ante todo, hágase la buena pregunta para saber lo que usted quiere realmente hacer, en que sector le gustaría ejercer. Inclusive si no tiene la fibra de un gran descubridor, deberá encontrar un « concepto » original.
La mejor manera de imponer vuestro futuro producto o servicio diferenciándolo de los otros.
Una comunicación divertida, un precio atractivo, una difusión original.
Una pregunta central deberá obstinarle para definir su proyecto: « ¿ Por qué los clientes tendrían interés para recurrir a mí? »